--Madona gorda canina--.
Y con ella
Han vuelto a morir
Todas las mascotas de nuestra infancia.
"Tenme de mi lengua que huye..."
(Tú) sé.
Hija del símbolo:
Soy persona dramática.
David
Y no soy judío
Porque apenas si soy mexicano
Apenas si hombre.
Creo en Dios
Porque es más fácil temer de Él
Que aterrarme de mí mismo.
Por eso monologo
(Sólo los idiotas no se soportan hablando).
No retengo en la lengua lo que siento:
He sido educado en la culpa de mis padres
Y soy tan afecto de mí
Que únicamente me completo ante un espejo:
Poesía.
Asco revuelto con miedo
Me provoca la vida mediocre.
Pero nada más.
Y Nada más, más miedo
Y Nada más, más asco.
Del lado humano acepto mis quijadas.
Una mujer que no huele no existe
(Es eso lo que me ayuda a secretar saliva)
El pulgar me vuelve hombre
Y pude haber sido cualquiera.
Me doy cuenta, me muero.
Anciano y niño
Me muero en todas mis edades.
Desde cuándo soy éste.
Hasta cuándo seré
Si quiera
Éste:
Drama de hombre
En el borde del proscenio.
Un oso muerto pesa dentro de mi pecho.
Sus carnes en rigor ocupan las márgenes
de éstas, mis playas bajas,
donde el aire estampa ancho como Dios.
La pelambre que se desprende de él
--terrones disolviéndose en aceite--
me llena de enmaraños la garganta
y las voces que buscan acotar mis emociones
se traman en ellos y vacilan.
Soy tan intestinal
y no logro disolverlo.
Trago saliva
como la garganta del mar
se traga sus propios brazos
y no pasa.
Con la punta de mis dedos como diez hachas
o dedos separando las costillas
intento arrancar el tumor- bestia.
Mi aliento es de playa
soportando un oso muerto.
El pelo se revuelve en la arena.
Y ahora, visto desde arriba,
parece un charco sucio
que no se mezcla con el agua;
un montón de gritos
buscando trascender su condición de
aire gutural.
Represa entre la nausea que me vuelve el estómago
y las mareas fuertes
que intentan espumarse hasta
en las mollejas.
Pero no lloro,
porque las lágrimas tampoco creen en mis razones.
Por el contario
retengo...
Sobrellevo al animal muerto
y su peso me induce
a pasearlo – andar--
en mis cuatro miembros
arrastrando la barriga
como
un Oso
a seis
pasos
triste
de nada.
Así la vida:
trascurre
entre la ignominia,
de serlo que pensaste
e intentar
no morir de hambre.
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